"Todo se aplaza indefinidamente para dentro de poco y siempre creemos que sigue habiendo un mañana en el que será posible detener lo que hoy y ayer pasa y transcurre y fluye"
Con estas palabras terminaba Javier Marías uno de sus cuentos.
¿Cuántas habrán sido las veces en las que, tumbados en la cama, hemos repasado uno a uno todas las ocasiones en los que decidimos esperar "un momento mejor", un momento más favorable a nuestras espectativas?
Deberíamos guiarnos alguna que otra vez por el impulso, la corazonada y momentáneamente aparcar a un lado, que no para siempre, el miedo al rechazo, el miedo a la decepción y al posterior dolor.
¿Cuánto nos habremos perdido por dejarlo pasar, por esperar demasiado?
Una palabra, un gesto a su debido tiempo, podrían haber cambiado el curso de todo y, sin embargo, jamás llegaremos a saberlo. Pobres humanos. Pobres desdichados que continuamos la falsa de nuestra propia longevidad.
Cómo me habría gustado poder explicar todo lo que quise explicarte. Contarte todas aquellas ideas que corrían veloces por mi desordenado cerebro.
Ahora es tarde. De nada sirve ya retroceder, no tiene sentido. No sería justo para tí y a veces pienso que tampoco lo sería para mí.
Qué estúpidos fuimos, somos y seremos, nos viene de serie incorporado.
domingo, 17 de enero de 2010
miércoles, 23 de diciembre de 2009
DOS EXTRAÑOS
Cuzar cuatro palabras en un bar
y percibir al instante
que nada queda
de aquella vieja historia.
Que somos dos extraños, nada más.
Dos extraños
a los que la vida puso
en una esquina
el tiempo justo para engañarse un poco,
gozar también a veces,
e incluso prometerse irrealidades.
Dos extraños que esta noche se miran
con indiferencia
o apenas si se miran.
Que tienen prisa,
ganas de despedirse,
de volver a su mundo.
Y que ya ni se molestan en fingir
Karmelo Iribarren
y percibir al instante
que nada queda
de aquella vieja historia.
Que somos dos extraños, nada más.
Dos extraños
a los que la vida puso
en una esquina
el tiempo justo para engañarse un poco,
gozar también a veces,
e incluso prometerse irrealidades.
Dos extraños que esta noche se miran
con indiferencia
o apenas si se miran.
Que tienen prisa,
ganas de despedirse,
de volver a su mundo.
Y que ya ni se molestan en fingir
Karmelo Iribarren
domingo, 13 de diciembre de 2009
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Periodistas
Tipejos, ansiosos y cobardes tipejos.
Buscadores del mundo y provocadores
De conflicto.
Buitres y carroñeros
Sanguijuelas bípedas
Destripadores del conocimiento
Apologéticos de la ignorancia
Conspiradores del hoy y aniquiladores del ayer.
Buscadores del mundo y provocadores
De conflicto.
Buitres y carroñeros
Sanguijuelas bípedas
Destripadores del conocimiento
Apologéticos de la ignorancia
Conspiradores del hoy y aniquiladores del ayer.
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